Hace muchísimo tiempo que no escribo pero ha llegado la hora de retomar este blog. El motivo es que espero algún día poder publicar un libro con todas estas historias de "ser la mujer de papá" y porque espero que algún día las pequeñas puedan releer su historia.
Ha sido increíble todo lo que ha pasado en estos casi dos años que llevo sin escribir. Debo decir que ahora parece que se ha tornado la tortilla y que parece que ahora "la madre" tiene más discusiones o incidentes con las peques de los que tenemos nosotros.
M acaba de cumplir 15 años y A 11 años. Han pasado casi 5 años desde que sus padres se separaron y siguen viviendo un tormento de comparativas, lenguas viperinas, agobios y angustias. Los terrores nocturnos se acabaron y A dice que en casa se duerme de lujo, pero que en casa de su madre tiene miedo de que les entren a robar. Le pregunto si se lo ha contado a su madre y dice que sí, pero que siempre le dice "no pasa nada", "que no piense en eso" y ahí se acaba el tema. ¡Qué terrible es eso de "no pasa nada" o "no pienses en eso" cuando un menor sufre!
Sea como fuere... vuelvo a escribir... tengo muuuuuchas aventuras que contar.
