viernes, 14 de diciembre de 2012

Mamá no me quiere

Ayer fue duro. Muy duro. Llegué a casa y le comenté a A que teníamos una conversación pendiente. Su padre ya había hablado con ella sobre sus reiteradas mentiras y lo que gana con ellas. Le dije que terminara los deberes y hablaríamos. Me buscó rápidamente al terminar los deberes y empezó la charla. Lo primero que le dejé claro es que fuera la última vez que pusiera en mi boca cosas que yo no he dicho, que jamás de los jamases nadie dijo de borrar a su madre de ningún árbol genealógico y que se pensara muy mucho todo lo que arriesgaba con tantas mentiras. Le pregunté por qué lo hacía, por qué seguía diciendo mentiras y, con ojos llorosos, volvió a decir que no tenía claro que su madre la quisiera. Volvió a comentar que su madre habla tan mal de nosotros que se siente mal por querernos y que además cuando le cuenta las cosas que hace con nosotras la madre se enfada y ella siente que la defrauda continuamente y que no la quiere.
Empezamos a buscar dónde está el origen del problema y podemos partir de que ninguna madre que se precie es capaz de poner en duda su título de madre (tal y como lo hizo su madre al llamarnos por teléfono, convertida en una energúmena fuera de sí, indicando que “le estaba quitando el puesto” en un árbol genealógico). Este simple hecho le transmite a su hija una inseguridad terrible. ¿Y si su madre tiene razón? ¿Y si le quitan el título de madre? ¿Qué sentirá ella entonces?
Repasamos los puntos por lo que, poniéndome en su lugar, sentimos que su madre no le demuestra un amor incondicional:
1.       Madre insegura que llama gritando indicando que le quitan el puesto de madre = la niña percibe que su madre puede dejar de serlo.  
2.       Madre que no la corrige cuando habla mal = la niña percibe que no se preocupa por su educación
3.       Madre que no la corrige cuando come con la boca abierta = la niña percibe que no se preocupa por sus modales
4.       Madre que habla continuamente mal de su ex y de mi = la niña percibe que quiere a alguien a quien su madre no quiere y por querernos, su madre no la querrá a ella.
5.       Madre que le dice cuando no recoge sus juguetes que la tiene de criada y que a mí no me desordena mi casa = la niña percibe que su madre compara continuamente con desidia.
6.       Madre que no es capaz de transmitirle el amor a su hija = la niña siente un apego inseguro
7.       Madre que culpa al resto su divorcio por no asimilar que su divorcio se debe a que su marido era infeliz con ella = niña percibe que las responsabilidades siempre son de otros
8.       Madre que dice que su hija es mentirosa igual que su padre = niña percibe que tiene el título de “mentirosa” y no tiene que decir mentiras.
9.       Madre que se prioriza a si misma y a sus sentimientos (criticando, hablando, maldiciendo) que a los de su hija = niña percibe que no es lo más importante.
La verdad es que me encanta ser tan importante como para estar siempre en la boca de su madre. Es muy curioso además, tal y como le comenté a la cría, que yo a su madre no la necesito absolutamente para nada pero su madre no se puede permitir el lujo, como hace, de tratar mal a la persona que la mantiene (su ex) y a la persona con la que sus hijas tienen que vivir de forma alterna (yo). Si yo estuviera en su situación sin duda alguna trataría de llevarme bien con la persona que tuviera que atender a mis hijas porque, sin duda alguna, son ellas las que tienen todas las de perder.
Repasamos también qué gana con las mentiras. A me comentó que cuando miente a su madre su madre se enfada con nosotros pero no siente que la quiera más a ella y nosotros nos enfadamos con ella. Le comenté que si diciendo mentiras su madre le demostrara amor, yo le diría que siempre le dijera mentiras si eso la hace feliz, pero que por desgracia ni siquiera eso hace que su madre se de cuenta de todo lo que está haciendo. Le volví a comentar  que su madre la quiere incondicionalmente aunque realmente no sabe cómo demostrárselo. Manda narices que tenga yo que estar haciendo esta labor cuando la susodicha se pasa la vida criticándome pero por supuesto tengo más educación y más clase que ella.
Las conclusiones que sacamos fueron sencillas; ella quiere que su madre sea como yo, que la haga sentir especial como yo, que la haga sentir importante como yo. En mi casa sin duda tiene más normas, más disciplina pero también más seguridad. Los niños necesitan diques que su madre no está sabiendo construir. Mi misión en esta relación es que la cría consiga establecer relaciones de apego seguras pero me es indiferente que sea conmigo que con otras personas. Sin duda, con su madre hay un gran trabajo por delante. Me duele terriblemente que estén sentando las bases de una relación insegura entre ellas pero no se puede hablar con esta mujer.
Le pregunté a la niña en qué podemos ayudarla. Le comenté que si hace falta me planto delante de su madre y le cuento el daño que le está haciendo. Ella siente que para mí ella es muy importante y que haría cualquier cosa para que ella se siente bien. Le comenté que jamás nos compare porque jamás su madre será como yo ni yo como ella. Tenemos pretensiones diferentes para ella en el futuro y siempre la trataremos de forma diferente: yo la quiero independiente, fuerte, resolutiva, segura, madura, luchadora y capaz y su madre genera un apego inseguro con ella y le enseña a decir mentir, a que un 6 en el cole es una buena nota, no la corrige en su educación porque delega todo en la escuela… Jamás de los jamases seremos iguales. Jamás de los jamases debe compararnos.
Y luego llegó el momento de las consecuencias. A partir de ahora y durante dos semanas me convierto en “la mujer de papá”. Se acabó tratarla como una hija, se acabaron los mimos, se acabó calentarle la cama por la noche, hacerle sus bocatas favoritos o atender si se siente bien o mal. ¡Que lo haga su madre! Le he dicho que todo lo que hago por ella requiere esfuerzo y sacrificio y que de momento no voy a hacer ni un solo esfuerzo más. Quizás así sea consciente de lo que pierde o de lo que es ser, sencillamente, la mujer de papá. Nos hemos dado un plazo, 31 de diciembre… aunque ayer ya me pedía ayudarla a no decir mentiras.
Otra cosa que me sorprende muchísimo es que la madre le ha dicho a la cría y a mi marido, “que la niña ya tiene claro que la quiere y que no tiene que repetírselo más”. Una relación construida de este modo no se arregla con un te quiero ni con una conversación. En mi casa, todas las cosas se hablan a diario hasta que dejan de doler, que es exactamente en el momento en que se superan. Es muy curioso cómo su cara, su postura, sus manos… se relajan cuando hablamos con ella de este tema y es capaz de desahogarse.
Sea como fuere… estoy tranquila porque la cría tiene un apego seguro conmigo. Y durante dos semanas no voy a pensar en cómo ayudarla a relacionarse como su madre… Uffff, qué tranquilidad.
 
PD. la peque traía un regalito del cole; un plato de Navidad con polvorones del que sólo nos tocaban 3 nueces. Su padre se las recogió encantado pero yo le dije que si fuera yo su padre, las nueces se las iba a comer ella. Le expliqué que desde hace 4 años su padre todavía no ha recibido ni uno de los regalos del cole y que quizás, él también se sienta como se siente ella con su madre, que no lo quiere. Cuando uno no da, no recibe.  Le cambió la cara... no se había dado cuenta de que a su padre nunca le regala nada. Evidentemente, con él tiene un apego seguro y no necesita los regalos para que la quiera.

jueves, 6 de diciembre de 2012

El árbol genealógico

Ayer por la tarde comentábamos cómo mi sobrina tenía inquietud en cómo meter a toda la familia dentro de un árbol genealógico y estuvimos comentando con A cómo quedaba el árbol genealógico cuando las familias se separaban. Le comentamos que no hay que quitar a papá o a mamá sino ponerles a ambos y en la línea que les une se pone una cruz indicando que la relación está rota. Luego le comentamos que se añade a derecha o izquierda las parejas de papá o mamá porque son parientes colaterales. 

Volvimos a preguntarle por su intención de no decir mentiras a mamá tras la movida del otro día y ella no quiere hablar del tema. En casa, todo tema del que no se quiere hablar, es porque duele y hay que trabajarlo. Los temas de los que no se habla con naturalidad es porque no están superados. Volvimos a preguntar por qué no hablaba con su madre del tema y dijo que ya estaba claro. Le pregunté si lo habían vuelto a hablar y me dijo que no. Le comenté que no hablar las cosas no significa que están claras y le pregunté si ya tenía bien claro que el amor de su madre es incondicional. En ese momento los ojos se le llenan de lágrimas y me dice que no, que no lo tiene claro. Así que empezamos de nuevo la charlita de que el amor de una madre es incondicional, que su madre aunque hable mal de nosotros la quiere, que aunque ella nos quiera y su madre no nos quiera no significa que todos tengamos que querer a las mismas personas... bla, bla, bla... 

Poco después, cuando volvieron a casa, llama la madre fuera de sí misma para decirnos que A le había contado que nosotros hemos dicho que ella ya no es su madre y que me voy a poner yo en su lugar. Mi marido ha intentado explicarle lo que ha ocurrido pero ella le ha colgado el teléfono. La hemos llamado y no ha cogido el teléfono. 

Es triste, muy triste porque la niña sufrirá muchísimo la próxima vez que tenga que enfrentarse a nosotros sabiendo que ha mentido. Es triste, muy triste que la madre tenga esa terrible inseguridad en si mismas. Es triste, muy triste que su madre haya dado conmigo, en lugar de con una persona que no soporte a sus hijas y les haga la vida imposible. Me pregunto cómo hubiera sido en este caso. 

Pero lo que más triste me parece de todo es que la madre, siendo consciente porque su hija se lo ha dicho, (que le miente porque tiene miedo de que la deje de querer si le dice que nos quiere), monte un cirio espectacular poniendo en evidencia ante sus hijas su inseguridad como madre. Es triste, muy triste, que la gente no se forme para ejercer la paternidad. Otro gallo cantaría. Qué triste va a ser el próximo encuentro con estas niñas. 


La incondicionalidad de mamá

Abrí la puerta y entraba M cargada con sus mochilas del cole, de del voley y de ropa. Me dio un beso y pasó para dentro. Detrás entraba A con una cara un tanto raro. Se la noté nada más abrir la puerta pero salía yo en esos momentos así que le di un beso y salí pero apenas iba a tardar unos minutos en volver. 

Unos minutos después entro en casa y A estaba en el salón con su padre haciendo los deberes. Le pregunto qué le pasa y me dice que nada. Le vuelvo a preguntar qué le pasa y me dice que nada. Estaba borde, ruda... algo extraño en ella. Muy extraño. Sabía que algo pasaba. Me pregunté si su madre habría recibido ya la solicitud de modificación de medidas con las pruebas del detective en la que demostraremos que está trabajando y además, enriqueciéndose a través de su ex. Volví a preguntar a la niña hasta que estalló. Se puso a llorar... algo bueno. Necesitaba dejar salir ese dolor fuera el que fuera. Empezó a contarme que se había peleado con la vecina. Cuando terminó su historia le dije que eso no era lo que le pasaba y que me contará qué le preocupaba. Y entonces dijo: "¿y si no lo quiero contar?" Fue entonces cuando confirmé que algo ocurría. Le insistí y seguía llorando. Es que no lo quiero contar -me repetía. Le insistí. Debía sacar todo aquello que le preocupaba y que le hacía estar arisca con nosotros. 

No tardó mucho en derrumbarse más y más. No quería hablar delante de su padre por el terrible conflicto de lealtades en el que se ve sumergida en estos momentos. Su padre salió del salón y ella empezó a hablar. El problema residía en que su madre estaba enfadada con ella porque había descubierto que le mentía. 

A es muy mentirosa. A nosotros nos miente en cosas muy absurdas como que ella no ha escrito una nota, que el corazón rojo de la pared con su nombre dentro no lo ha escrito ella, etc, etc... pero a su madre le miente en cosas mucho más serias. Mentir es un hábito en el que hay que profundizar para saber qué ocurre. La cría me contó que había desordenado el salón de su casa y que su madre entró y le dijo "Seguro que esto a ella no se lo haces. Seguro que en casa de tu padre no les desordenas nada y a mi me tienes como una chacha". La cría estaba destrozada. En casa desordena, ¡claro! como todos los críos... pero la diferencia es que su padre y yo hacemos que recoja sus cosas antes de hacer cualquier otra actividad. No ve la tele ni hace los deberes si no se ha hecho la cama; tiene que recoger su habitación para poder salir a la calle... y así sucesivamente. La diferencia es que nosotros JAMÁS nos comparamos con lo que pueda hacer en casa con su madre; allí tienen la vida que su madre y ellas han decidido tener y a nosotros no nos importa. Lo único que nos importa es cómo estén aquí y con nosotros. 

Parece ser que al meterse en la cama la madre volvió a preguntarle si me quería a mi. Y la niña se puso a llorar a decirme que tiene que decirle a su madre una y otra vez que no nos quiere, que la tratamos mal, que no la ayudamos con los deberes, que se lo pasa mal cuando está con nosotros... "Es que mi madre siempre está hablando mal de vosotros y si yo le digo que os quiero o que estoy bien con vosotros mi madre va a dejar de quererme". Blanca, me quedé blanca. Esto es algo que le lleva mi marido comentando a su madre durante más de un año. La madre, sin embargo, cree a la niña en lugar de darse cuenta de que miente. Y esto hace cada día la pelota más y más grande. 

La niña se abrazó a mi a decirme que ella me quiere mucho pero que no se lo puede decir a su madre. Yo le dije que no tiene por qué hablarle a su madre de nosotras, que ella puede quererme y no tiene que sentirse culpable por hacerlo. No le pude decir que su madre gestiona muy pero que muy mal las cosas y que la culpa de todo su dolor la tiene ella, por no gestionar bien las emociones de su hija y forzarla a decirle mentiras continuamente. Me puse en la piel de la cría y me sentí terriblemente mal. ¿Qué se siente cuando vives pensando que tu madre no te quiere de forma incondicional? Le dije que íbamos a contarle todo a papá y que luego íbamos a llamar a mamá para preguntarle si la quería, porque yo estaba segura de que su madre, hiciera lo que hiciera, siempre la querría. Fue entonces cuando ella me dijo que no, que no llamáramos a su madre, que ellas ya lo habían aclarado y que su madre la había pillado mintiendo y que le tuvo que decir que me quería. 

La verdad es que fue una situación bastante dura. Es muy duro para un hijo saber que tus padres se separaron y vivir pensando que tu madre cualquier día se puede separar de ti. Es muy duro no poder hablar con tu madre de cómo te sientes, tener que mentirle para que te quiera (aunque en casa le reforzamos que su madre y todos nosotros la querremos siempre de forma incondicional) y encima ver que la madre, en lugar de creer al padre cuando le cuenta los problemas que tiene su hija, sencillamente la crea a ella. 

Creo que su madre no es consciente de que está creando una relación con su hija basada en la mentira. Creo que su madre es tan insegura que tiene que preguntarle a su hija si me quiere porque piensa que queriéndome a mi la querrá menos a ella. No entiendo cómo una madre puede dudar de ser  madre. No entiendo cómo esa mujer es tan insegura. No entiendo cómo puede transmitir tanto dolor a sus hijas y quedarse tranquila. ¿Dormirá bien por las noches? ¿Realmente creerá que lo que hace está bien? ¿Abrirá los ojos algún día? ¿Será tarde?

Hoy sólo me pregunto qué ocurrirá en la adolescencia cuando las mentiras ya forman parte de la relación madre-hija. Espero que alguien o algo le abra los ojos y ayude a sus hijas a ser las mejores versiones de sí mismas. 

Es curioso pero la cría no tiene miedo con nosotros, no duda de nuestra incondicionalidad. Es cierto que nos da exactamente lo mismo lo que ocurra en su casa con su madre y que las dejamos hablar abiertamente sobre lo que hacen con ella, sin juzgar, sin criticar... y reforzando si ella dice que las ha castigado o reforzando que una madre no deja de querer a un hijo aunque confieso que yo, como adulta, me cuesta creer cómo una madre no es consciente del dolor que están viviendo sus retoñas. Quizás su posición de víctima deje de existir si deja de criticarnos. Quizás crea que el amor de sus hijas hacia nosotros dependerá de cuánto hable mal de nosotros. Lo desconozco... Muchas veces intento entenderla pero soy incapaz. 



viernes, 31 de agosto de 2012

Hoy... recogida


Hoy de nuevo toca volver con papá. M le mandó hace dos días un mensaje diciendo que no vendrá. 15 días con su madre escuchando todo tipo de improperios le han hecho mucho daño. Nuestro libro sobre "aliencación parental" dice que no es recuperable aunque nosotros nos negamos a creerlo. Ayer cuando el padre llamó para ver si podía recoger a A antes para que no se hiciera muy tarde, la madre  le colgó el teléfono, así, sin más.

Así que hoy recogerá a A y M se volverá a quedar con su madre. Triste aprendizaje de vida. Pagará las consecuencias de sus decisiones en breve.

Mantenerse en la ira es como beber veneno y esperar que otro muera - Buda. Ojalá pronto vuestra madre acabe con la ira que siente y pase a ser feliz. Sólo así conseguirá haceros felices.

jueves, 16 de agosto de 2012

Paz... tranquilidad

Es triste pero debo reconocer que hoy estoy TRANQUILA. No he tenido que madrugar para escuchar cómo M protesta ni he tenido que correr para que lleguen a tiempo a la escuela deportiva. Ayer se marcharon con su madre y hoy todo es PAZ. 

Es muy muy difícil educar cuando unos niños tienen dos modelos educativos totalmente diferentes. Ayer terminaron las pruebas de dislexia y A parece tener muchas posibilidades de tenerla. M tiene que hacer la prueba específica de dislexia y lateralidad. Ahora hay muuuucho trabajo por delante. 

Papá os preparó porque sabía que al llegar a casa habría bronca con vuestra madre. Ella siente un ataque cada vez que detectamos cosas que ella no detecta. Según ella, era normal que A no se supiera los días de la semana con 8 años. Más bien "conmigo no le pasa" es su respuesta. No hay más ciego que el que no quiere ver. 

Al llegar a casa hubo bronca. Vuestra madre está a la defensiva y considera que las pruebas no se deben hacer sin ella en lugar de preocuparse por darle una solución al problema. Ayer, con ojos llorosos, volvisteis a presenciar una pelea de esas que no os gusta nada presenciar. Vuestra madre a la defensiva diciendo que "el colegio se debe dar cuenta de todo" y vuestro padre diciéndole que el colegio enseña, pero no educa... y que evidentemente es el padre custodio quien debe estar BIEN PENDIENTE de las necesidades de sus hijos. 

Volvió a decirle a vuestro padre que era un mentiroso cuando le dijo que ya lleva tiempo indicando que algo no va bien. Como estamos cansados... esta vez se lo mandará por escrito. Son ya muchos meses indicándole que algo va mal y que hay que buscar qué ocurre pero ella, por desgana o desconocimiento (quiero creer que más bien desconocimiento) sigue sin hacer nada para mejorar vuestra calidad de vida futura, algo que me duele enormemente y no sois mis hijas. 

Estos días hemos hecho muchas cosas. A disfrutó de su regalo con una jornada a caballo y M se confeccionó una falda que le viene grande y se debe arreglar pero que estoy segura de que no lo hará. Es curioso cómo la falta de interés y de motivación hacen que M no mueva un dedo. Está situada en una zona de confort que es bastante difícil de atajar. Aún así, seguiremos intentándolo dentro de 15 días. 

Hoy yo he cogido el día libre porque necesitaba sentir la paz, relajarme, no madrugar... no pelear ni educar. Agota. Ojalá vuestro padre hubiera elegido para vosotras otra madre más luchadora, más emprendedora, más preocupada e involucrada en vuestra educación y vuestro bienestar emocional. Ojalá trabajara la autoestima de M. Ojalá tuviera un entorno más enriquecido léxicamente hablando. 

Es difícil, muy difícil ser la mujer de papá y no morir en el intento. 

Al menos... de momento... soy incansable y haré todo lo que esté en mis manos POR VOSOTRAS y PARA VOSOTRAS. 

Sed felices estos 15 días con vuestra madre. Nosotros cargaremos las pilas para volver a luchar contra la tele, a favor de la educación y de las normas sociales. Y ahí estaremos el día 1 listos para combatir de nuevo. 

viernes, 10 de agosto de 2012

Definiciones

Estas son las palabras cuyo significado hemos tenido que explicar tanto a M (12 años) como a A (8 años). Me parece muy triste la escasez de léxico. Los padres deben enriquecer a sus hijos no dejarles sencillamente vivir.

Seguimos corrigiendo el ME SE HA CAÍDO tras 10 días juntos. ¿Alguien me da la pauta? El mes pasado creo que todo cambió a partir del día 12. Quedan 2. A ver si hay suerte.

Y ahora... alguna de las palabras.

Evitar, tasar, hípica, amazona, equitación, social, parentesco, antaño, bufet de abogados, cirujano, proyecto, habilidades, capacidad, resolver, cuestionar...

Ellas a veces dicen que no lo saben por hablar normalmente valenciano pero... curiosamente... estas palabras en valenciano, a excepción de antaño, son extremadamente parecidas. No las conocían ni en castellano ni en valenciano.

A veces no somos conscientes de lo que limita a una persona vivir en un lugar empobrecido cultural y socialmente. Un hogar en el que el victimismo, la pena, el no puedo, el no soy perfecta o el soy tonta priman por encima de cualquier otra cosa formando parte del día a día. Delegar la educación en la escuela para evadir la responsabilidad de padre es extremadamente peligroso y empobrecido.

Estos días les haremos las pruebas de dislexia y lateralidad difusa. Creo que ambas van a tener las dos cosas, o al menos una de ellas. A ver qué nos cuenta la madre cuando le preguntemos el por qué no ha detectado esto antes viviendo con ellas.

Cuando A empezó con sus problemas de no saberse los días de la semana, confundir los meses del año, no saber nunca en el día que vive, cambiar el orden de las palabras al hablar o tener dificultad de expresarse, su madre siempre dijo "que en su casa esto no ocurre".

Con M somos conscientes de que tiene un serio problema de aprendizaje aunque es extremadamente creativa. Como es el primer verano que pasa con nosotros completo desde hace tres años y nos hemos perdido más de la mitad de los fines de semana que le tocaba con nosotros (porque su madre se interpuso para que no viniera) no hemos podido trabajar con ella más que la autoestima y encender un poco de chispa en su vida.

Es complicado... muy complicado... Y más cuando la madre está más pendiente de joder a su ex que de la educación y formación de sus hijas (evidentemente, si cree que la escuela es quien debe enseñar, ella se despreocupa sin problema).


jueves, 9 de agosto de 2012

Dislexia

Como no dejamos de darle vuelta al por qué de las dificultades de las peques y a la espera del resultado de las pruebas... encontré lo siguiente y, sinceramente... me sorprende demasiado que DOS HERMANAS puedan ser disléxicas. ¿Es posible? No lo sé... pero tienen muchísimos de los síntomas:

Síntomas en niños entre 6 y 11 años. Sería el caso de A
  • Invierte letras, números y palabras. SI. Dice que es porque habla Valenciano normalmente pero lo hace incluso en esta lengua.
  • Confunde el orden de las letras dentro de las palabras. SI
  • Dificultad para conectar letras y sonidos y en descifrar las palabras aprendidas. SI
  • Confunde derecha e izquierda y escribe en espejo. NO
  • No completa una serie de instrucciones verbales. SI y además comprende mal las instrucciones.
  • Presenta dificultad en la pronunciación de palabras, invirtiendo, sustituyendo o invirtiendo sílabas. SI. Por ejemplo en lugar de decir SALVATGE dice SALGAVE y varias así
  • Traspone las letras, cambia el orden e invierte números.
  • Su comprensión lectora es pobre. SI y ha empeorado mucho en los últimos meses.
  • No coge bien el lápiz. SI. No lo coge bien
  • Su coordinación motora es pobre y es propenso a accidentes. SI. Muy muy propensa a accidentes, a mancharse, a no ver las cosas que tiene delante, a no controlar y todo se le cae; si tiende la ropa, si coge un vaso, un huevo... lo que sea.
  • Inconvenientes para recordar información. SI y además comprende mal las instrucciones.
  • Caligrafía mala por presentar problemas en la coordinación motora. SI
  • Problemas con el tiempo: no logra saber la hora, día, mes y año. Esto lo hemos comentado varias veces con la madre y, según ella, en su casa siempre lo sabe. No hay más ciego que el que no quiere ver.
  • Gramática y ortografía deficitarias. SI
  • Muestra dificultad en el aprendizaje de conceptos numéricos básicos y no puede aplicarlos en cálculos o en la resolución de problemas. SI y se ha visto empeorado en los últimos meses.
Síntomas en mayores de 12 años. Sería el caso de M
  • Presenta problemas de concentración cuando lee o escribe. Tiene muchos problemas de concentración y escritura.
  • Falla en la memoria inmediata y no recuerda lo leído por su dificultad con la comprensión de la lectura. También presenta problemas en el lenguaje escrito y en las matemáticas. Totalmente de acuerdo.
  • Al tener problemas para comprender y leer, interpreta mal la información. Si, esto también le pasa a A. En el caso de A es más agudo.
  • Muestra dificultades en organizar el espacio y sus pensamientos al escribir o al hablar. SI. Tenemos que darle tiempo siempre para expresarse porque no sabe hacerlo y se atasca.
  • No logra planificar su tiempo ni tiene estrategias para terminar a tiempo sus tareas. SI.
  • Trabaja con lentitud y no se adapta a ambientes nuevos. SI Además da la sensación de que tiene horchata en las venas. Le cuesta muchísimo hacer cualquier cosa. Tiene PÁNICO a situaciones nuevas.
  • Tiene problemas en las habilidades sociales. SI y muchos. No tiene habilidades sociales.
  • Evita leer, escribir y hacer cuentas. SI
A ver si con la ayuda de nuestra amiga conseguimos saber algo más sobre qué puede estar ocurriendo en la cabeza de estas pequeñas para retrasar el aprendizaje. Hasta ahora su madre ha dicho que TODO LO QUE LES PASA se debe a la separación de sus padres y que, por supuesto, las deficiencias que nosotros encontramos son porque QUEREMOS NIÑAS PERFECTAS.

Es triste. Ojalá su objetivo en la vida fuera el mismo que el nuestro: Hacer de sus hijas la mejor versión de sí mismas.

Día 9 - complicándose las mañanas

Son 9 días sin quejas por parte de M y le está costando mucho. Qué difícil es quitar las costumbres de toda una vida en 15 días. Muy muy difícil. Ya ha conseguido su objetivo y el taller de costura de 4 horas en el que se confeccionará la falda estaba previsto para mañana pero lo hemos cambiado a la próxima semana para que ambas hagan la actividad juntas. A hará una clase de equitación mientras M aprende a utilizar la máquina de coser y se hace su primera falda. Ayer compramos la tela y la cremallera que necesita.

Ayer M llegó llorando de la escuela deportiva. Dice que le dolía mucho la cabeza. Le dije que se tomara un zumo y un ibuprofeno y la acosté en nuestra cama. Le puse el aire y me tumbé con ella un rato. Se encontraba mejor al as 20 min… parecía una niña nueva.

Anoche tuvieron una pelea mientras ensayaban el baile que tendrán que realizar el próximo martes. M quería bailar sola y A se metió a bailar con ella así que M la empujó y la tiró al sofá, algo que su padre no tolera en absoluto. Así que ambas se pusieron a llorar como desesperadas: M porque está harta de A y A porque dice que siempre mete a M en líos. Una pelea absurda de hermanos que se convirtió en una guerra. Las metimos juntas en una habitación, aclaramos lo ocurrido, pusimos nombre a las cosas y nos metimos a la cama más tarde de lo normal, ya entre risas. Por supuesto me quedé sin ver el baile que están ensayando.

Esta mañana A se ha levantado feliz como de costumbre. ¡Ha escuchado el despertador por tercer día consecutivo! Esto era algo impensable la pasada quincena. Se ha levantado, me ha abrazado, me ha contado cuánto me quiere, lo feliz que es con nosotros y por supuesto, ¡lo feliz que está con su clase de equitación!

M lleva dos días sin ponerse el despertador. La desidia empieza a atacar de nuevo. La verdad es que no tener ilusión ni motivación por nada en la vida más que por ver pasar los días debe ser terrible. Me pongo en su piel y la entiendo. Nosotros no sabemos vivir sin metas pero esto también hay que enseñarlo y motivarlo. Es el segundo día que me marcho y todavía no se ha levantado de la cama.

El abu está yendo por las mañanas para verificar que salen de casa sin incidencias y hoy me decía que M no tiene sangre en las venas. Parece ser que esta mañana mientras A desayunaba tranquilamente tras hacerse su cama y prepararse su bocadillo para la escuela de verano, M daba vueltas. Ha llegado la hora de marcharse y M no tenía ni la cama hecha, ni el bocadillo preparado. Le ha dicho a A que se lo preparara o que no le volvía a hablar en la vida. A, sin embargo, ha dicho que se iba porque llegaba tarde y M se ha enfurecido. El abu le ha pedido a A que esperara un poco (aunque les quedaban 15 min para entrar) y M se ha ido sin bocadillo y sin desayunar. Al menos se ha hecho la cama. A le ha dicho que no la ayudaba porque yo le he dicho que tiene que aprender a espabilarse. La verdad es que es muy complicado encender la mecha de alguien sin motivación pero no nos vamos a dar por vencidos.

A ver qué nos encontramos hoy. De momento, para empezar… mañana M va a dormir media hora menos porque si necesita más tiempo par prepararse, habrá que dárselo. Y ella será la que tenga que hacer el esfuerzo.

martes, 7 de agosto de 2012

Los regalos

Día 7 con vosotras. Hay muuuchas cosas que han mejorado y otras que siguen por mejorar. El proyecto de los 7 días seguidos de cada una van bien. No todos los "gomets" han sido verdes puesto que hay algunos amarillos pero ayer por fin decidimos contaros cuál es vuestro regalo.

M tendrá una clase de costura el viernes. Le enseñarán a utilizar la máquina de coser y se hará una falda para ella. Tenemos que llevar un metro de tela de algodón, una cremallera de 18 mm y la máquina de coser. Será una clase particular.

A tendrá una clase de equitación. Ha preguntado qué es la equitación (estos días haré un glosario de las palabras por las que preguntan porque es muy curioso el desconocimiento de palabras muy generales) y al saber lo que era se ha puesto a saltar como una loca. No ha parado de reír, de gritar, de emocionarse... loca de contenta. Preguntaba el día de la actividad pero le hemos dicho que, por desgracia, todavía no tiene los 7 puntos verdes que le llevarán a la actividad así que más le vale no fallar estos días. 

M sin embargo se quedó paralizada. Yo sabía que no era porque no le gustara la actividad sino porque estaba paralizada por el miedo. Miedo a no saber dónde va, con quién va... etc. Ella tiene pánico a las situaciones que no controla. Empezó a meterse el clip en la boca, no hablaba, no decía nada. Si no la conociera se hubiera quedado radicalmente sin regalo porque se lo hubiera quitado de un plumazo. No está acostumbrada a regalos que no sean físicos y sabe que con nosotros esto ocurre con frecuencia. Como durante estos años atrás no ha venido en más de la mitad de las ocasiones que le tocaba con nosotros, no ha tenido que enfrentarse a situaciones nuevas. Con nosotros... esto ocurre a menudo; la escuela deportiva, los regalos (muchos de ellos ni siquiera los ha disfrutado)... etc, etc. 

Cuando A y su padre se fueron de compras tuve una convesación con M. Le conté que uno no debe expresar sólo las emociones negativas sino también las positivas. Le pregunté si le había gustado el regalo porque no lo parecía. Me dijo que sí y le pregunté que por qué no lo expresaba. Le dije lo que creía que le pasaba y es "que tiene miedo a enfrentarse a situaciones nuevas puesto que no sabe a dónde va, con quién va, qué va a tener que hacer". Su baja autoestima le impide disfrutar de las pequeñas cosas. 

Le expliqué en qué consistía la actividad y qué es lo que va hacer. Le expliqué cómo transformar el miedo en poder, cómo debe expresas sus emociones. 

Es curioso; ayer en la escuela deportiva estuvieron hablando sobre emociones. A habló sobre la felicidad, estar contento, feliz, la vergüenza... M sin embargo sobre la rabia, la ira y el miedo.

Terrible lo que la alienación de su madre produce en M. También hablamos de eso; de cómo la baja autoestima la hace ser la marioneta no sólo de sus amigos, sino también de su madre. Le recordé que cuando empezó a venir con nosotros repetía 70 veces al día la palabra papá. Me dijo que eso no era malo y le dije que no, que lo malo era repetir papá 70 veces para preguntar si me peino, si me visto, si me pongo la camiseta azul o la verde, si puedo desayunar, si me pongo un zapato... Evidentemente su madre necesitaba que fuera dependiente para tener una aliada en contra de su padre (que, por cierto, la llevó a testificar contra su padre en el primer juicio pero gracias a dios no la dejaron). Jamás llevaríamos a su hija a ningún sitio a testificar contra su madre... ¡por la salud mental de su hija! Para nosotros las niñas son lo más importante. Para su madre... sin embargo... lo más importante es "cómo fastidiar a su exmarido independientemente de cuánto sufrna las menores".

C'est la vie... a ver si consiguen sus pegatinas verdes y pueden por fin disfrutar de su regalo.

viernes, 3 de agosto de 2012

Día 3. Sobrevivimos positivamente.

Es increíble cómo después de la guerra llega la paz. M está feliz como una perdiz y A super risueña. Llevan dos pegatinas verdes en sus proyectos que les acercan cada día más a su regalo de fin de vacaciones. Hoy M se ha levantado silenciosa y tras decirle “hola cariño buenos días, ¿qué tal estás?” Su primera palabra del día ha sido MAL. Así que le he dicho “pi pi pi… pegatina roja hoy. No se puede uno levantar quejándose”. A ha puesto cara de… ¡dios! ¡Una pegatina roja! Peligro total… A ver qué tal acaba el día. Si no hay más queja… será sencillamente pegatina amarilla lo que implica que tendrá que tener dos pegatinas amarillas para tener una verde. Un día más de trabajo.

M lleva muy bien lo de no quejarse. Somos conscientes de que le cuesta y mucho pero bueno, lo lleva bien. A también se siente orgullosa de no mancharse en la mesa ni de manchar todo a su alrededor. Las pegatinas hacen milagros. Ayer venían las dos felices de la escuela deportiva y decían que era muy fuerte que una niña comía con la boca abierta. Sorprendida les  dije: “¿síii? ¿en serio? ¿come como vosotras con la boca abierta y os habéis dado cuenta? ¿y además os molesta? ¡Esto es un super paso adelante!” Volvimos a comentar que es una pena que cuando se vuelven con su madre vayan atrás a pasos agigantados. Es muy curioso. Dice A que es que su madre no sabe o no se da cuenta de que hay que comer con la boca cerrada y que tampoco se da cuenta de que hay que corregir “estijeras” por “tijeras” o “abuja” por “aguja”. A mí me sigue costando entender cómo niñas tan mayores tienen este tipo de descuidos sociales o educativos.

Sin embargo… seguimos sin juzgar a esa persona, su madre, que las retrasa cada vez que avanzan. Quiero creer que no se da cuenta, que no es consciente de la realidad, que sigue tan ofuscada en sacarle dinero a su ex que no se fija en sus hijas que es lo que debería ser prioritario en su vida. Es triste que no dedique su tiempo y sus recursos a formarse ella y a ayudar a sus hijas a ser la mejor versión de sí mismas.

M levanta los hombros en dos días. No ha vuelto a decir “que no es perfecta” ni se ha quedado. Ha ayudado en las tareas y se ha levantado sin protestar. Han pasado un día entero sin ver la tele y otro día creando… eso que se le da tan sumamente bien.

A se corrige automáticamente cuando dice “me se ha caído”. Intenta todo el día gustarnos y es terriblemente mimosa. El cuánto te quiero y el cuánto te echo de menos está en su boca a diario. Dice que ella quiere estar con su padre y con su madre y que ella además avanza más porque está más tiempo con nosotros (es sorprendente que ellas mismas lo reconozcan aunque entiendo perfectamente que el trabajo con su madre será justamente el inverso).

Su madre les ha mandado un mensaje (con muchas faltas de ortografía por cierto así que no volveré a juzgar su capacidad de enseñanza) para decirles que el día del cumpleaños de su padre se van a pasar tres días a un apartamento. Mientras ellas preguntan entusiasmadas cuál será el regalo sorpresa para papá su madre se encarga de que no recuerden el día de su cumpleaños. les encantan nuestras fiestas y siempre me preguntan entusiasmadas qué toca esta año. Sin embargo, esta vez voy a actuar de forma diferente a los anteriores. M el año pasado, de hecho, ni felicitó a su padre. Esta vez no voy a compartir con ellas lo que le espera a su padre sencillamente porque les importa un pimiento. Sin embargo, nosotros, el día del cumple de su madre cuando han estado en casa, las hemos dejado irse a celebrarlo con ella. Nuestra sobrina, sin embargo… está entusiasmada con las sorpresas que a su tío le puedan deparar.

Hay clases y clases de personas. Al final uno recibe lo que da. A ver si por fin esa madre consigue la felicidad que merece y se dedica a hacer otras cosas que no sean el mal para su ex y, principalmente, para sus hijas.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Dia 1 - Avanzamos tras una dura jornada

Fue terrible. El día 1 fue terrible… más o menos de esperar.

Su padre las recogió a las 19 y ya parece que hubo el primer encontronazo en el coche. M de 12 años dijo que no pensaba madrugar y además su madre le había dicho que no tenía que hacerlo (NOTA: mola mogollón que la ex de mi marido pretenda imponer EN MI CASA las normas a seguir). Su padre no le dio mucha importancia y le dijo que no era negociable así que hoy irían a la escuela deportiva y así sería durante los próximos 15 días.

Llegaron a casa. A estaba super contenta, yo diría que casi sobreestimulada. Les entregamos el proyecto de los 7 días para cada una de ellas y preguntaron por cuál sería el premio. Les dijimos que ya lo sabrían a su debido tiempo cuando cumplieran el objetivo.

M estaba totalmente torcida. La alienación de su madre es brutal; que si por culpa de los zapatos que le regalé yo se había caído y se había hecho daño (intenté razonar con ella que lleva toda la vida cayéndose al suelo y que no llevaba los zapatos que le regalé), que si no le gusta la playa (nada más decirle que iríamos a la playa), que si ella no piensa madrugar digamos lo que digamos. Fuimos totalmente inflexibles y le dijimos una y otra vez que no íbamos a negociar ese punto; que en casa sola no se iba a quedar, que iba a ir sí o sí a la escuela deportiva y que lo único negociable es “madrugar menos” si durante vario días seguidos demuestran que son capaces de levantarse solas. Única y exclusivamente es negociable este punto.

Nos vio firmes a su padre y a mi. Vio que no íbamos a dar el brazo a torcer. Le dijimos que si no iba a madrugar perfecto, que hoy se levantaría a las 5 de la mañana para volverse con su madre y su padre la llevaría antes de entrar a trabajar. Nos dijo que no se quería ir que lo que no quería era ir a la escuela deportiva. Dijimos que nosotros tampoco queremos ir a trabajar y que es lo que hay.

Fue una tarde durísima. Todo era negro para M y el fin del mundo parecía acercarse. A la hora de preparar la mochila para A ella dijo que no se la preparaba porque no pensaba irse por la mañana a ningún sitio. Le dijimos que ok, que volvía con su madre que sí le consentía hacer todo lo que no consiente a A. Le recordamos todos los pasos atrás que ha dado: infantilismo, inmadurez, insensatez, cabezonería, incumplimiento de normas, come con la boca abierta de nuevo, decimos otra vez “yo y mi amiga Jessica” y repetimos que “me se caen las cosas”. Además se justifica diciendo que “ellas hablan valenciano” así que tengo que recordarles que en valenciano TAMBIÉN se dice que “se m’ha caigut” en lugar de “me s’ha caigut”. Triste pero tendremos que asumir que la otra parte nunca corregirá este tipo de cosas. Lamentable, sinceramente… porque son reglas muy básicas.

Como M dijo que se iba con su madre, aproveché para contarle a A todo lo que íbamos a hacer estos 15 días. M prestaba mucha atención pero yo no le hacía caso. M estaba cercana, pero terriblemente negativa. Empezó a decir que no sabía por qué nosotros no queríamos que se quedara sola en casa porque su madre sí la deja. Le comentamos que nosotros no consideramos educativo ver telenovelas ni estar sola en casa toda la mañana porque no aprende nada. Sin embargo, hacer deporte al aire libre y relacionarse con otra gente nos parece ideal para sus 12 años. Le explicamos que su madre puede pensar lo que desee y ejerceer su crianza como mejor considere pero que sus padres se separaron porque no están de acuerdo en su forma de crianza. Le contamos que evidentemente retrasa mucho al marcharse con su madre tanto socialmente como educativamente pero bueno, que evidentemente en el nivel social en el que se mueve allí no necesitará nada más de lo que tiene así que perfecto, que su madre la eduque como considere y que si a ella le parece perfecto, pues mucho mejor.

No las dejamos ver la tele. Se acostaron y M no dejaba de dar vueltas. Le dije a su padre que se fuera con ella un rato y le preguntara si tenía que consultar con la almohada lo de ir a la escuela deportiva o si finalmente la despertaba a las 5. Fue entonces cuando le dijo que se lo pensaba. Fue entonces cuando se levantó y dijo que quería preparar su mochila para hoy. Se levantó, se preparó la mochila y hoy se ha levantado sin problema alguno. Me ha enseñado toda su ropa nueva, se ha puesto mi camiseta para irse a la escuela deportiva, me ha dicho que le da mucha pena ponerse como se pone y que no sabe por qué lo hace. Se ha alegrado de que el día de ayer no cuente para su proyecto de “7 días sin quejarse”. También me ha dicho que mi sobrina le pregunta muchas veces qué le pasa con su padre porque mi sobrina dice que le encantaría tener un padre como el de ella.

A se ha levantado feliz. Dice que ha dormido como nunca. Me ha abrazado, me ha dicho que me quiere mucho y que tenía muchas ganas de vernos.

La verdad es que tras el día infernal de ayer… Hoy parece que luce  el sol. A ver si los 12 días que tardamos en poner orden el mes pasado se convierten en una tarde el mes en curso. Cruzar los dedos, please!!

martes, 31 de julio de 2012

Calendario premios

Esta noche irá vuestro padre a recogeros. Aysss, ¿qué ocurrirá? Siempre es una incertidumbre.

Vuestro padre dice que M no vendrá pero vamos, esto no es nada nuevo. Realmente es la primera quincena desde que se separaron hace 3 años en la que viene. La alienación de su madre es brutal y le está haciendo un flaco favor a su hija. A veces me gustaría que viera por un agujero los ataques de ansiedad de M para que vea lo que realmente provoca en ella aunque sinceramente creo que es realmente tan ignorante que le daría igual.

M no quiere madrugar y su madre se lo permite. Pasa las mañanas en casa sin obligaciones. No se hace ni la cama a pesar de tener 12 años. Sin embargo, A debe madrugar y no tiene tanto permiso por parte de la madre. El motivo creo que es sencillamente porque necesita que M esté de su parte aunque lo que está criando... ufff, penita me da.

Acabo de terminar de hacer lo que será el proyecto de estos próximos días. Cada una tiene el suyo y al final de la quincena habrá premio si lo cumplen. Lo colgaré en la puerta de sus habitaciones. Veremos cuánto retroceso nos encontramos. Mañana lo reflejaré aquí.

El proyecto de M consiste en estar 7 días seguidos sin quejarse. Un niño de 12 años que se pasa la vida quejándose no es un niño sano ni feliz. Copia de su madre. Es una conducta aprendida. Vamos a ver si la atajamos.

El proyecto de A consiste en estar 7 días seguidos sin mancharse en la mesa, sin tirar nada de ella y comer con la boca cerrada.

A ver qué conseguimos. Ya os contaré.

lunes, 30 de julio de 2012

1 día... sólo un día

Queda un único día para que volváis a pasar otros 15 en casa. Nos preguntamos cuánto habréis retrasado en estos 15 días con vuestra madre. Para empezar ayer mismo M le decía a su padre telefónicamente que "pasaba de madrugar". Imagino que no vendrá... su madre ha hecho todo lo posible para que así sea.

Es muy triste que vuestra madre obligue únicamente a madrugar a A. Nunca entendimos ni compartimos los agravios comparativos que hace vuestra madre. Este verano M se ha ido de vacaciones a un hotelito con los abuelos mientras que A tenía que madrugar a diario para la escuela de verano. ¿No podían llevarse a las dos pequeñas? ¿Por qué sí a M y no a A? ¿Es menos?

Esta quincena M no ha madrugado y ha pasado las mañanas sola en casa o con los abuelos. A, sin embargo, a excepción de 4 días, ha tenido que madrugar.

En nuestra casa todos somos iguales. Todos madrugamos y todos realizamos las tareas domésticas. Todos cumplimos las mismas normas. Es lo que hay.

Sin duda vuestra madre no os mide con el mismo rasero. Hay que mimar más a M porque A quiere a su padre. M está mucho más alienada.

Yo, sencillamente, espero que M venga porque es muy importante hacerle las pruebas de la dislexia. Como se demuestre que tiene... va a empezar otra guerra. De momento... ¡porque su madre vive con ella y no la ha detectado! Nosotros sospechamos que la tiene ya hace más de un año pero hasta ahora no hemos conocido a alguien que puede hacerle las pruebas de forma cercana. Ya veremos qué ocurre.

jueves, 19 de julio de 2012

El odio

Vuestra madre se niega rotundamente a cualquier tipo de negociación. Han pasado 3 años desde que se separaron y ella sigue LAMENTÁNDOSE. Los gastos que tiene tu padre están por encima de lo que cobra pero a ella le da lo mismo. Lleva un año trabajando y ha conseguido ahorrar el dinero suficiente como para seguir gastando en abogados. El otro día le mandamos un burofax indicándole que vendiendo la casa y mudándose a una vivienda de alquiler se ahorrarían más de 8.000 euros al año. Con la mitad de este dinero podrían pagarse vuestras pensiones durante un año. Es curioso que una madre sólo piense en su beneficio propio.

Me pregunto por qué tanto odio. Me pregunto por qué tiene tanto odio contenido hacia una persona que le ha dado todo. La ha mantenido, alimentado y dado caprichos durante 13 años. Ella no ha tenido que hacer nada más que encargarse de sus hijas (a las que deja incluso en el comedor del colegio). Las apunta a toda clase de actividades extraescolares para tener más tiempo libres. Cuando vuestro padre volvía a casa lo único que escuchaba era sus quejas hacia vosotras. Es la única madre a la que he escuchado decir “que estoy gorda por culpa de mis hijas, por haberlas parido”. Imagino que mi concepto de la maternidad difiere tanto del de vuestra madre que me es muy muy complicado ser resiliente.

Cuando intento ponerme en su lugar no soy capaz de entenderla. Nunca jamás condujo porque no quiso. Vuestro padre lo intentó durante años porque entendía que era algo positivo para ella; tuvieron incluso dos coches pero ella se negó rotundamente a ponerse al volante de uno. Yo nunca lo entendí porque evidentemente, para mi, la independencia de la mujer es totalmente necesaria. Ella, sin embargo, ha vivido durante más de 13 años siendo plenamente dependiente y no queriendo dejar de serlo. Tras divorciarse, importante recalcar que fue ELLA quien presentó la demanda de divorcio, presentó en su demanda que quería el coche. ¿Para qué? Para putear. No tiene ningún otro sentido.

Empezó a conducir y a buscarse la vida. Creo que para una mujer esto es más que un avance. Es una pena que sienta tanta rabia que su felicidad dependa de intentar hacer la vida imposible a los demás en lugar de preocuparse por sus hijas, por su crecimiento personal y el de ellas. Es muy triste vivir una vida lamentándose. Fue la víctima en el pequeño pueblo donde viven porque ser la víctima la hace sentir importante; esto sólo ocurre con las personas de autoestima muy baja. No dejó que vuestro padre sacara de la casa, de esa casa que se pagó ÚNCIAMENTE CON LA APORTACIÓN DE ÉL, ni una toalla, ni una sábana. El ordenador decía que lo necesitaban las niñas (de 5 y 9 años). ¿Estamos locos? Y el otro día le decía por teléfono a vuestro padre que “no fuera diciendo por ahí que no le había dejado sacar ni una cosa de casa”. Él le dijo: “de mi boca no sale nada que no sea cierto”. Pero claro… parece que dejar de ser una víctima en el pueblo donde vive no le viene bien. Tengo muchas ganas de que en el pueblo y en la vida se den cuenta de la persona que es en realidad.

Yo, sin embargo, a pesar de que es una persona que hace muchísimo daño a sus hijas y a su ex marido… le deseo toda la felicidad del mundo. Si fuera feliz… seguramente el odio se apartaría de su vida. Imagino que cada día que va a trabajar odia a vuestro padre por haberla sacado de su situación de confort; sin madrugar, sin tener que esforzarse, sin tener que conducir, sin tener que hacer nada para llegar a fin de mes… sin tener ninguna responsabilidad más que daros de comer, llevaros y recogeros del colegio y poco más. Es curioso que emocionalmente estéis tan vacías. Ojalá pudiera formarse. Ojalá alguien le abra los ojos hacia la felicidad. Ojalá llegue pronto a su vida un hombre que la mantenga para que vuelva a ser la persona dependiente que siempre fue… esa que si sacas de su zona de confort no sabe gestionar emociones. Nada, ni siquiera el bienestar emocional de sus hijas, está por encima de su odio.

No soy creyente pero si existe un dios… espero que algún día le quite la venda de los ojos.