martes, 31 de julio de 2012

Calendario premios

Esta noche irá vuestro padre a recogeros. Aysss, ¿qué ocurrirá? Siempre es una incertidumbre.

Vuestro padre dice que M no vendrá pero vamos, esto no es nada nuevo. Realmente es la primera quincena desde que se separaron hace 3 años en la que viene. La alienación de su madre es brutal y le está haciendo un flaco favor a su hija. A veces me gustaría que viera por un agujero los ataques de ansiedad de M para que vea lo que realmente provoca en ella aunque sinceramente creo que es realmente tan ignorante que le daría igual.

M no quiere madrugar y su madre se lo permite. Pasa las mañanas en casa sin obligaciones. No se hace ni la cama a pesar de tener 12 años. Sin embargo, A debe madrugar y no tiene tanto permiso por parte de la madre. El motivo creo que es sencillamente porque necesita que M esté de su parte aunque lo que está criando... ufff, penita me da.

Acabo de terminar de hacer lo que será el proyecto de estos próximos días. Cada una tiene el suyo y al final de la quincena habrá premio si lo cumplen. Lo colgaré en la puerta de sus habitaciones. Veremos cuánto retroceso nos encontramos. Mañana lo reflejaré aquí.

El proyecto de M consiste en estar 7 días seguidos sin quejarse. Un niño de 12 años que se pasa la vida quejándose no es un niño sano ni feliz. Copia de su madre. Es una conducta aprendida. Vamos a ver si la atajamos.

El proyecto de A consiste en estar 7 días seguidos sin mancharse en la mesa, sin tirar nada de ella y comer con la boca cerrada.

A ver qué conseguimos. Ya os contaré.

lunes, 30 de julio de 2012

1 día... sólo un día

Queda un único día para que volváis a pasar otros 15 en casa. Nos preguntamos cuánto habréis retrasado en estos 15 días con vuestra madre. Para empezar ayer mismo M le decía a su padre telefónicamente que "pasaba de madrugar". Imagino que no vendrá... su madre ha hecho todo lo posible para que así sea.

Es muy triste que vuestra madre obligue únicamente a madrugar a A. Nunca entendimos ni compartimos los agravios comparativos que hace vuestra madre. Este verano M se ha ido de vacaciones a un hotelito con los abuelos mientras que A tenía que madrugar a diario para la escuela de verano. ¿No podían llevarse a las dos pequeñas? ¿Por qué sí a M y no a A? ¿Es menos?

Esta quincena M no ha madrugado y ha pasado las mañanas sola en casa o con los abuelos. A, sin embargo, a excepción de 4 días, ha tenido que madrugar.

En nuestra casa todos somos iguales. Todos madrugamos y todos realizamos las tareas domésticas. Todos cumplimos las mismas normas. Es lo que hay.

Sin duda vuestra madre no os mide con el mismo rasero. Hay que mimar más a M porque A quiere a su padre. M está mucho más alienada.

Yo, sencillamente, espero que M venga porque es muy importante hacerle las pruebas de la dislexia. Como se demuestre que tiene... va a empezar otra guerra. De momento... ¡porque su madre vive con ella y no la ha detectado! Nosotros sospechamos que la tiene ya hace más de un año pero hasta ahora no hemos conocido a alguien que puede hacerle las pruebas de forma cercana. Ya veremos qué ocurre.

jueves, 19 de julio de 2012

El odio

Vuestra madre se niega rotundamente a cualquier tipo de negociación. Han pasado 3 años desde que se separaron y ella sigue LAMENTÁNDOSE. Los gastos que tiene tu padre están por encima de lo que cobra pero a ella le da lo mismo. Lleva un año trabajando y ha conseguido ahorrar el dinero suficiente como para seguir gastando en abogados. El otro día le mandamos un burofax indicándole que vendiendo la casa y mudándose a una vivienda de alquiler se ahorrarían más de 8.000 euros al año. Con la mitad de este dinero podrían pagarse vuestras pensiones durante un año. Es curioso que una madre sólo piense en su beneficio propio.

Me pregunto por qué tanto odio. Me pregunto por qué tiene tanto odio contenido hacia una persona que le ha dado todo. La ha mantenido, alimentado y dado caprichos durante 13 años. Ella no ha tenido que hacer nada más que encargarse de sus hijas (a las que deja incluso en el comedor del colegio). Las apunta a toda clase de actividades extraescolares para tener más tiempo libres. Cuando vuestro padre volvía a casa lo único que escuchaba era sus quejas hacia vosotras. Es la única madre a la que he escuchado decir “que estoy gorda por culpa de mis hijas, por haberlas parido”. Imagino que mi concepto de la maternidad difiere tanto del de vuestra madre que me es muy muy complicado ser resiliente.

Cuando intento ponerme en su lugar no soy capaz de entenderla. Nunca jamás condujo porque no quiso. Vuestro padre lo intentó durante años porque entendía que era algo positivo para ella; tuvieron incluso dos coches pero ella se negó rotundamente a ponerse al volante de uno. Yo nunca lo entendí porque evidentemente, para mi, la independencia de la mujer es totalmente necesaria. Ella, sin embargo, ha vivido durante más de 13 años siendo plenamente dependiente y no queriendo dejar de serlo. Tras divorciarse, importante recalcar que fue ELLA quien presentó la demanda de divorcio, presentó en su demanda que quería el coche. ¿Para qué? Para putear. No tiene ningún otro sentido.

Empezó a conducir y a buscarse la vida. Creo que para una mujer esto es más que un avance. Es una pena que sienta tanta rabia que su felicidad dependa de intentar hacer la vida imposible a los demás en lugar de preocuparse por sus hijas, por su crecimiento personal y el de ellas. Es muy triste vivir una vida lamentándose. Fue la víctima en el pequeño pueblo donde viven porque ser la víctima la hace sentir importante; esto sólo ocurre con las personas de autoestima muy baja. No dejó que vuestro padre sacara de la casa, de esa casa que se pagó ÚNCIAMENTE CON LA APORTACIÓN DE ÉL, ni una toalla, ni una sábana. El ordenador decía que lo necesitaban las niñas (de 5 y 9 años). ¿Estamos locos? Y el otro día le decía por teléfono a vuestro padre que “no fuera diciendo por ahí que no le había dejado sacar ni una cosa de casa”. Él le dijo: “de mi boca no sale nada que no sea cierto”. Pero claro… parece que dejar de ser una víctima en el pueblo donde vive no le viene bien. Tengo muchas ganas de que en el pueblo y en la vida se den cuenta de la persona que es en realidad.

Yo, sin embargo, a pesar de que es una persona que hace muchísimo daño a sus hijas y a su ex marido… le deseo toda la felicidad del mundo. Si fuera feliz… seguramente el odio se apartaría de su vida. Imagino que cada día que va a trabajar odia a vuestro padre por haberla sacado de su situación de confort; sin madrugar, sin tener que esforzarse, sin tener que conducir, sin tener que hacer nada para llegar a fin de mes… sin tener ninguna responsabilidad más que daros de comer, llevaros y recogeros del colegio y poco más. Es curioso que emocionalmente estéis tan vacías. Ojalá pudiera formarse. Ojalá alguien le abra los ojos hacia la felicidad. Ojalá llegue pronto a su vida un hombre que la mantenga para que vuelva a ser la persona dependiente que siempre fue… esa que si sacas de su zona de confort no sabe gestionar emociones. Nada, ni siquiera el bienestar emocional de sus hijas, está por encima de su odio.

No soy creyente pero si existe un dios… espero que algún día le quite la venda de los ojos.

lunes, 16 de julio de 2012

Las normas sociales - los portazos

Cuando A me dice que M le da portazos a su madre... alucino en colores. Los portazos están total y absolutamente prohibidos en nuestra casa y en nuestras vidas. Ellas lo saben. Son una falta de respeto hacia las personas y esto es INTOLERABLE.

Lamento que vuestra madre tenga que aguantar estas cosas aunque cuando vuestro padre es el primero que sufre los portazos de vuestra madre cuando va a dejaros en casa... lo entiendo todo.

Una lástima... la educación se enseña en casa. Espero que cuando seáis adultas no peguéis portazos a vuestras parejas ni a vuestros hijos.

viernes, 13 de julio de 2012

El barco que no es tuyo



Ayer una amiga me dijo una frase que me encantó: "Si yendo los dos en el mismo barco es difícil la crianza, imagínate cuando el barco no es tuyo". Me encanta.

jueves, 12 de julio de 2012

La autoestima

M tiene la autoestima por los suelos. No confía en ella, no se cree capaz de nada. Es curioso como una madre puede fomentar todo esto en un menor con tal de hacerlo dependiente, con tal de justificar que “su valor como madre” es imprescindible. No me gusta la gente que trata a sus hijos como una propiedad porque la maternidad no es una propiedad sino una OBLIGACIÓN DE CRIANZA. No nos equivoquemos. La madre de M y A necesita que sean dependientes de ella para reforzar la alienación contra su padre.
Una madre que justifica que sus hijas de 8 y 12 años coman con la boca abierta porque “ya las enseñarán en el colegio y que tu padre no sea tan perfecto” me preocupa. Que una madre delegue todas las habilidades sociales y culturales en el colegio, me preocupa. Una madre que justifica un comportamiento de sus hijas con un “no pasa nada, no sois perfectas” hace que unas menores justifiquen cualquier conducta con “he suspendido porque no soy perfecta” o “como con la boca abierta porque no soy perfecta”. Otro punto importante es el de “soy tonta”. O “soy fea”. Ayer M decía “es que soy tonta y se me cae el vaso”. A lo que siempre tengo que corregir: “cariño, no eres tonta, sencillamente estás torpe hoy”. En casa de papá tenemos prohibido decir “soy tonta o no soy perfecta”. Para nosotros… son perfectas pero tienen muchas habilidades por desarrollar. Y en esto estamos… aunque tengamos que luchar contra una madre alienante que fomenta la dependencia y desmonta la autoestima. Otro ejemplo muy claro es que el otro día, hablando debajo del agua con unos amigos en la piscina, le lanzaron el mensaje “las madalenas están muy buenas” a lo que la niña entendió “eres tonta y fea”. Creo que para muestras, con un botón sobra… aquí tenemos muuuchos puntos que pulir.
La Autoestima es la capacidad desarrollable de experimentar la existencia, conscientes de nuestro potencial y nuestras necesidades reales; de amarnos incondicionalmente y confiar en nosotros para lograr objetivos, independientemente de las limitaciones que podamos tener o de las circunstancias externas generadas por los distintos contextos en los que nos corresponda interactuar.
La autoestima es una fuerza primaria que nos impulsa hacia la vida, que nos permite desarrollarnos, tener una organización y una estructura. Es la responsable de nuestro funcionamiento y está relacionada con nuestros pensamientos, nuestros estados emocionales y nuestros actos.
 ¿Cómo sabes que un niño no tiene autoestima? Pues es sencillo y M tiene absolutamente todos ellos. Su padre y yo estamos muy preocupados porque además de la terrible dificultad que tiene para leer, se suma la baja autoestima y empieza el instituto en unos meses. Es, sencillamente, carne de cañón para el fracaso.
Y ahora sí… las características que muestran una baja autoestima:
INCONSCIENCIA. Ignora quién es y el potencial que tiene. Se toma la vida con indiferencia y empieza mil tareas que no termina. Ignora las motivaciones, las creencias, los criterios y los valores.
DESCONFIANZA. No tiene confianza en sí misma. Se percibe incompleta y vacía. Desconfía de todos y utiliza sus fuerzas para defenderse de los demás. En la escuela deportiva la han bautizado como “la niña que no sonríe”
IRRESPONSABILIDAD. Niega y evade dificultades, problemas y conflictos. Miente, se autoengaña y engaña a los demás.
INCOHERENCIA. Dice una cosa y hace otra. Esto lo hace continuamente con su padre y su madre
INEXPRESIVIDAD. Reprime sus sentimientos y los muestra con enfermedad y rabia. No tiene estilo expresivo acorde con el ambiente porque no se los enseñaron.
IRRACIONALIDAD. Se niega a pensar. Vive de lo aprendido y no cuestiona nada del funcionamiento de las cosas.
INARMONÍA. Agresividad e irracionalidad ante las críticas. No puede soportar el peso de su consciencia.
DISPERSIÓN. No tiene claro qué quiere ni a dónde va. No planifica, pierde el tiempo y vive el día a día esperando lo que venga.
DEPENDENCIA. Necesita continuamente la aprobación de los demás.
INCONSTANCIA. No hace ni una tarea hasta el final. El miedo es su emoción típica (algún día contaré cómo conseguí que desapareciera el miedo a los animales). Siempre tiene excusas para no empezar o continuar cualquier cosa.
Sin duda alguna, el hogar de su madre es un hogar en el que se fomenta la falta de autoestima. Estos hogares se caracterizan por la ausencia de reglas, aunque también pueden ser normas difusas o contradictorias y están basadas en la tradición. Hacen lo que se ha hecho siempre, lo aceptado, lo tradicional, sin considerar su verdadera utilidad y adecuación. Hay obligaciones para todos y por todas partes, aunque nadie sepa en qué se basan, quién las establece y con qué criterio. Creer en Dios, ponerse la pijama antes de dormir, no caminar descalzo o ser vegetarianos, pueden ser mandatos arbitrarios, caprichosos u hormonales, cuando nadie explica las razones, el por qué debemos hacerlo. Esto es algo muy común en estas niñas. Nunca saben el porqué de las cosas, nunca nadie se lo ha cuestionado nunca.
Es triste, muy triste. Pero igual que hemos conseguido avanzar en la autoestima de la pequeña, lo haremos con la de la mayor. Nos quedan 3 días juntos… ¡cruzo los dedos para que cuando volváis el 1 de agosto vengan o igual o mejoradas!

miércoles, 11 de julio de 2012

¡12 días! ¡Y madrugamos sin rechistar!

Hoy estoy, sencillamente, alucinada. Después de 12 días con nosotros ¡12 santos días! y 8 días en la escuela deportiva (lástima que sólo os quede uno) M se ha levantado sin rechistar de la cama. Sonó su despertador, ese que hasta hoy paraba y seguía durmiendo, se levantó de la cama, me preguntó si se podía meter en la ducha (que siempre le digo que es el mejor anti-sueño), se duchó, se recogió el baño, se vistió, hicimos juntas la cama (este paso todavía cuesta un poco) y la he dejado peinándose cuando me he venido al trabajo. Parece que la charlita de ayer sobre lo importante que es que coja las riendas de su vida le funcionó. A ver cuánto dura porque en cuanto vuelvan con su madre… todo el trabajo se va a tomar por saco.

A ha sido hoy un poco más perezosa aunque no suele costarle nunca madrugar. Sus ojos estaban hoy mejor (que los tiene un poco rojos y estos días se la levantado con mucha legaña) y se ha levantado un poco adormilada. Normal… anoche serían las 22.45 cuando se metió en la cama y a las 7 el despertador no perdona. ¡Es lo que tiene trabajar! Hoy sí que estaba un poco coqueta. Ayer me contó un secreto que me dijo que no quería que se lo contara a nadie. Le gusta un peque de 9 años de le escuela de verano que hoy comió en la misma mesa del comedor que ella. Le dije que su secreto estaba a salvo conmigo y que sólo ella lo contaría a quien quisiera. Por la noche nos lo contó a todos a la hora de la cena. Así que hoy quería estar bien guapa y se ha cambiado de ropa dos veces, jajaja. ¡Es lo que tiene ser mujer!

Tengo que dedicar una entrada a la autoestima cuando tu madre la destruye para hacerte dependiente.

Levantarse por las mañanas... un gran reto

Lo tengo claro. Si no estáis con nosotros o con alguien que os atienda en exclusiva, os ponéis enfermas. Ayer os fuisteis con mis padres tres horas y media y a la vuelta todo eran dolores, lloriqueos, tonterías. Es como si hicierais una regresión. No sé por qué os ocurre, pero os ocurre. Prometisteis que aunque volvierais tarde hoy no tendríais problemas para levantaros pero… la cosa no ha sido tan sencilla.

A se ha levantado como siempre, sin problemas. Sigue sin escuchar el despertador. ¿Alguien sabe cómo hacer que un niño de 8 años escuche un despertador? Estaba dormida profundamente pero en los 7 días que habéis madrugado, ninguno ha escuchado el despertador. A se levanta de la cama sin problemas, no hay nunca ninguna incidencia. Se levanta, se hace la cama, se viste… Hoy tenía los ojos malitos y un poco pegados con lagañas así que se los he lavado con manzanilla y le he dicho que se lave bien las manos porque están sucias y al tocarse los ojos, no mejoran.

M, sin embargo, sigue con sus numeritos matutinos. Es normal lo que hace, no es su culpa. Sabe que si reniega su madre la deja en casa y ella se sale con la suya. Nosotros por desgracia no tenemos vacaciones… ¡ya nos gustaría! Pero vuestra madre nos ha dicho los días de vacaciones el 15 de mayo por lo que no hemos podido organizarnos (ya que en la empresa hay que decir las vacaciones a principio de año). Aquí, de nuevo, las únicas perjudicadas sois vosotras. En esta casa hay cosas que no son negociables, como que tendréis que ir a la escuela deportiva toda la mañana hasta las 15.20 que os dejan salir solas. ¿Por qué? Pues sencillamente porque no vais a pasar toda la mañana en casa tiradas frente a la televisión como hacéis cuando estáis con vuestra madre. Aquí hay responsabilidades y comunicación y actividades. Es importante que os relacionéis, que hagáis deporte y que no os limitéis a estar tiradas en un sofá. A sabe que no puede negociar porque vuestra madre la obliga a ir a la escuela de verano pero M sabe que si reniega se sale con la suya y se queda en casa. Le encanta los culebrones. ¡Cómo no! ¿Qué hacer si pasas horas y horas sola en casa frente a la tele? En casa la tele está limitada y no precisamente para culebrones. ¿Qué enseñan los culebrones? Aysss, cuántas cosas que cambiar.

Vuestra madre realmente os hace un flaco favor. No hacer nada es mucho más cómodo que madrugar y tener actividades pero la vida debe ser algo más activa. Los fines de semana y por las tardes podéis descansar todo lo que queráis.

M ha preguntado a regañadientes esta mañana si la próxima quincena también tendrán que madrugar. Cree que es negociable pero ya le he dejado claro que no. Le he vuelto a explicar que tendrán que ir a la escuela deportiva pero que tienen opciones de no sufrir por las mañanas. Las opciones son las siguientes:

1.       Acostarse pronto por la noche.
2.       Demostrar que os podéis levantar solas cuando suene el despertador, es decir, si durante 3 días suena el despertador y os levantáis sin necesidad de adulto, dormiréis una hora más. De momento… habéis pasado totalmente del tema.
3.       Os quedáis con vuestra madre que ella sí consiente que estéis en casa sin hacer nada.

Las responsabilidades no son lo vuestro. Evidentemente nadie os lo ha enseñado. No sé qué ocurrirá la próxima quincena pero hoy vuestro padre os recordará que, gracias a vuestra madre, quizás el próximo año no tengáis que pensar si pasáis o no la tarde sin él.

lunes, 9 de julio de 2012

¿Avanzamos? Sí, yo creo que sí.

Vamos evolucionando. A veces pienso que intentamos avanzar demasiados pasos cuando realmente deberíamos centrarnos en unos pocos. Con 12 y 8 años respectivamente seguimos haciendo cosas que al resto de menores se les enseña con menos de 4 años de edad. Seguimos comiendo con la boca abierta, manchando todo a nuestro alrededor mientras comemos, no sabemos sentarnos en la mesa, ¡qué decir de cómo utilizar la servilleta!, tosemos o estornudamos sobre la comida, todavía decimos “yo y el otro”, seguimos utilizando el “me se cae”, no tenemos respeto por las personas que están durmiendo y gritamos sin respeto, no recogemos el baño cuando nos duchamos, no doblamos ni colocamos nuestra ropa, se nos olvida tirar de la cisterna cuando vamos al baño…

A veces pienso que son demasiadas cosas para corregir. La respuesta siempre “es que a mi madre le da igual que coma con la boca abierta”, “es que a mi madre le da igual si me mancho”, “es que en casa no me hago la cama cuando me levanto”, “es que a mi madre…” Creo que cuando llegue la adolescencia los “a mi madre le da igual” se van a transformar en “a mi madre no le importo”. Su madre dice que "somos demasiado perfectos y queremos hijas perfectas". Yo, sencillamente, creo que son normas de sociedad y educación. Sin más. No pretendemos que saquen un 10 en matemáticas pero sí que vayamos a un restaurante y no estar llamando la atención continuamente.

Les queda otra semana con nosotros. Veremos qué ocurre cuando vuelvan después de 15 días con su madre. De momento, hemos avanzado muchísimo en una semana:

-          A ha dejado de dormir con su muñeco.
-          A ha dejado de mancharse mientras come aunque sigue tirando al suelo todo lo de su alrededor. Poco a poco.
-          A ha dejado de llorar como una loca cuando se hace un rasguño.
-          M ha aprendido a pedir disculpas.
-          M pregunta cómo se dicen las cosas correctamente.
-          M recoge sin rechistar.
-          Ambas se levantan por las mañanas sin dramas.

La autoestima de M sigue por los suelos. Siempre se dice a sí misma que es tonta y aprovecha cualquier situación para decirlo. A también lo hace pero menos (trabajamos mucho su autoestima los fines de semana). Esa frasecita de su madre de “no sois perfectas” para justificar cualquier comportamiento les hace mucho daño. Espero que pronto se den cuenta de que sí son perfectas pero que son despistadas, desconocedoras y unas pobres víctimas de la alienación de su madre. Seguimos avanzando.

domingo, 8 de julio de 2012

3 cosas no negociables



Hay tres cosas que jamás son negociables con los hijos: la higiene, la educación y la obediencia.

viernes, 6 de julio de 2012

Perder a papá

Hace unos días tuvimos una noche dura. Momentos duros con ataque de ansiedad de M incluido. Una llamada de su madre despertó un llanto desconsolado en A. La echa de menos. Sabíamos que ocurriría porque llevábamos 3 días juntos y no habíamos podido dedicaros ni una sola tarde debido a que las reiteradas denuncias de vuestra madre hacen que tengamos que pasar muchos días de abogados. El estrés que genera todo esto es terrible.

Ya no pudimos más. El cansancio, el llanto… hizo que os contáramos lo que está ocurriendo. Os explicamos el por qué no os habíamos podido dedicar estos días, os explicamos que vuestra madre pretende a toda costa agotar a vuestro padre; no importa si la demanda es civil o penal, no importa si le manda a la cárcel unos años para quitárselo de en medio. Al final lo único que le preocupa es el dinero. No importa si vuestro padre cobra o no, no importa si vuestro padre tiene dinero para vivir o no. A ella sólo le importa ella misma y el dinero. Me cuesta muchísimo entender ese amor que os tiene; un amor en el que os quiere privar de vuestro padre, un amor en el que se os potencia el “no sois perfectas” para justificar cualquier conducta, un amor en el que NO se os corrige “comer con la boca cerrada” o “tener cuidado para no mancharos mientras coméis”. Cuando vuestro padre habla con ella y le dice que está preocupado por determinadas conductas ella se justifica con un “ya lo aprenderán cuando sean mayores” o “ya se lo enseñarán en el colegio”. Vuestra autoestima es terriblemente baja.

Fue un momento terrible porque saber que quizás vuestra madre, esa persona que os aliena cada día en contra de vuestro padre, intenta mandar a tu padre a la cárcel durante un tiempo ha sido muy duro. A lloraba de pena, una pena terrible de saber que esa mujer que se llama madre hará lo posible por arrancaros la posibilidad de disfrutar de vuestro padre. M estaba como impasible hasta que arrancó el llanto. Ella no sólo sentía pena sino rabia. Ella, además, forma parte activa de los critiqueos de la madre. Miente sobre nosotros y además no viene con nosotros cuando le toca. No es ella quien siente o habla, es un títere de su madre. Una sencilla marioneta que su madre gestiona a su antojo. A mitad del ataque de ansiedad le dije que no es consecuente su actitud con su llanto puesto que ella no quiere venir con su padre. Jamás las hemos hecho partícipes de la situación ni hemos contado la otra parte. Ellas sólo conocen la historia que su madre les cuenta. No saben lo que hay en la otra parte. Para M sentir que la venda se cae, que su madre no es tan buena como parece, que lo que ve en casa no es lo que su madre le cuenta, que aquí se respeta la otra parte, que no se habla mal de la otra parte (pero no porque no haga las cosas mal, sino por respeto a ellas)… fue un golpe muy duro.

El ataque de ansiedad duró bastante tiempo. Se fusionó con su padre en el llanto terrible hasta que la risa arrancó tiempo después. Ha habido un antes y después tras este duro momento. Creo que hemos avanzado algo. No hay malos y buenos en esta historia, hay adultos que jamás debieron tener hijos porque no estaban preparados a que los hijos son para siempre y que su relación podía no serlo. Ahora son ellas las que sufren. Y duele.

Hemos avanzado en esta quincena pero no sabemos cuánto retrocederemos en los días que paséis con vuestra madre. Ojalá pudiéramos hablar con ella de lo que es la autoestima. Ojalá pudiera implicarse un poco más en vuestra educación sin delegarla en otros. Ojalá se hubiera preparado para ser madre.

lunes, 2 de julio de 2012

Situaciones nuevas

A sus ya 12 años M tiene pánico a las situaciones nuevas. Nunca nadie la preparó para lo que puede venir. Nunca nadie le explicó que lo que siente es normal, que todos tenemos miedo a las situaciones nuevas. Estuvo vomitando la noche antes de venirse con nosotros. Debe ser durísimo crecer en una familia en el que se viva y se crezca sabiendo que sólo con el victimismo se puede llegar lejos o sabiendo que sólo siendo una víctima se puede avanzar en la vida. En nuestra familia todo es diferente porque es una familia con valores; la dignidad y el valor de las personas está por encima de todo. No nos hace falta criticar a nadie. Somos una familia alejada de victimismos y de “yo no puedo”. Nuestra vida está tan llena de nosotros mismos que no nos hace falta criticar a los demás para llenar nuestros huecos. Es tan diferente lo que vivís con nosotros de lo que vivís con vuestra madre que hasta A un día me preguntó por qué nosotros nunca criticamos a nadie. Me parece muy triste que un niño con 8 años haga una pregunta tal. Al menos vosotras sabréis que existe otro modo de vida. Se puede llegar lejos sin ser una víctima, sin vivir de la pena y la lástima de los demás.

Hoy habéis empezado la escuela deportiva y espero que lo estéis pasando tan bien como os merecéis. Ojalá os abra un abanico de amigos hasta ahora desconocidos que os hagan ser mejores personas. Nosotros, al menos, intentamos día a día que seáis la mejor versión de vosotras mismas. Por y para vosotras mismas. Sin necesidad de ser verdugo ni víctima.