Hace mucho tiempo que no actualizo el blog pero ayer releyendo me di cuenta de que han cambiado muy pocas cosas con respecto la relación de la ex hacia nosotros a través de sus hijas. Sin embargo, M y A están a punto de cumplir 18 y 14 años respectivamente y son increíbles los avances que se han producido en ellas.
M es capaz de reconocer sus emociones. Sigue con la autoestima tocada. Nos cuenta que cuando visita a los abuelos y a la familia materna todavía se crean situationes en las que no pueden opinar porque dicen que ellas no tienen criterio. A se enfrenta a veces con ellos pero M dice que pasa de todo, que no tiene sentido. Me hace gracia porque utiliza mucho las herramientas que le enseñamos aquí y les dice: "prefiero ser feliz a tener razón". Quizás ni siquiera entiendan lo que significa. Para nosotros lo más importante es que ellas tengan todas las herramientas necesarias para sentirse cómodas y defenderse de cualquier situación. De momento... funciona.
Abrimos la primera cuenta bancaria de M para que tuviera su tarjeta joven que le permite descuentos en diferentes lugares. Me puso a mi de autorizada en su cuenta. Tenía mucho miedo decirle a su madre que tenía una cuenta corriente y que la había abierto con su padre. Yo sigo siendo "la sombra" en esa casa en la que se sabe que existo pero no se me puede nombrar y eso que ya han pasado 9 años desde el divorcio. Cuando a M le dan dinero los abuelos le dicen que no lo meta en la cuenta con su padre porque le va a robar el dinero. ¡Le va a robar! ¡Su padre! ¡Si supieran que soy yo quien está en la cuenta con ella! jajajaj. En breve tendrá el control de su propia cuenta con tarjetas y todo ya que va a ser mayor de edad.
M se marcha a realizar estudios superiores de moda el año que viene. Desde donde viven con la madre no puede llegar hasta la universidad pero la madre sigue insistiendo en que no pueden mudarse (a pesar de estar viviendo de alquiler). Imagino que por motivos de trabajo. Es raro que todos los padres se desplacen para trabajar haciendo la vida más sencilla a los hijos y que haya determinadas personas que decidan tener la vida más cómoda y que sus hijos se desplacen. Lo entiendo perfectamente si tienen casa en propiedad pero siendo un alquiler, es extraño. Las niñas tampoco lo entienden porque se levantan a las 6 cada día para entrar al instituto a las 8 cuando podrían levantarse a las 7:15 estando cerca. Ahora M se plantea venir a vivir con nosotros pero ha tenido mucho miedo de comunicárselo a su madre. Ella le ha ofrecido que se vaya a vivir a una casa cerca de la universidad que le presta una amiga. Su padre le ha dicho que él no va a pagar gastos extra puesto que viviendo con nosotros puede llegar perfectamente a la universidad y que si su madre prefiere que viva sola que acompañada, que le parece perfecto pero que ella asuma los costes. M tiene mucho miedo. Mucha inquietud. Estas semanas hablaremos con la abogada para saber cómo se resuelve esta situación ya que quizás hay que volver a iniciar procedimiento judicial por cambio de residencia de la hija. Mi marido dice que no nos preocupemos porque la madre hará lo impensable para que su hija no venga a vivir con nosotros. ¿Qué ocurrirá? A dice que si su hermana se va de casa la vida con su madre va a ser muy difícil pero que les está diciendo ya que no la pueden dejar sola. Me sorprende. ¿Es cierto esto de que los hijos primero?
Otro cambio es que M y A vienen a casa los viernes directamente en tren tras acabar las clases. Hemos comprado ropa para que tengan unas mudas y el domingo se marchan con la ropa limpia que trajeron el viernes. Ahora nos cuentan que su madre toda la vida se ha quejado porque tenían que hacerse la maleta y que ahora no entiende por qué tienen que tener ropa aquí. Ellas se ríen y dicen que nada le viene bien. Que cuando se hacían la maleta se quejaba de que iban cargadas, que bla bla bla pero que ella no les hacía la maleta así que no entendían el enfado y que ahora que ya no tienen que traerla también se queja. Dicen que ahora les dice que tienen que venir igualmente cargadas con las mochilas del instituto. Sea como fuere, todo le sigue sentando mal.
Hace unos años me comprometí a hacerlas llorar cada Navidad con los regalos. Llorar de emoción. Y así viene siendo hasta ahora. Es súper emocionante. Este año, ambas tenían problemas con sus móviles y decidí comprar uno nuevo para cada una. Es un regalo que jamás hubiera hecho si su madre no les hubiera entregado móviles a ambas pero una vez que los tenían ya durante varios años, los móviles daban problemas. Así que por eso fue la elección. Teníais que ver su llanto... el de ambas. Conseguimos que A no tuviera móvil hasta los 12 años, bastante más tarde que M que tenía 8 si no recuerdo mal. Tenían miedo de volver a casa con móvil nuevo por su madre. Siempre ocurre, siempre tienen miedo, pero ahora lo verbalizan con tranquilidad. En Reyes su madre les regaló un pijama. A me dijo que estaba súper contenta con el regalo del pijama aunque ella quería un patinete. Imagino que tuvieron bronca con el móvil aunque no nos lo han contado.
A me dijo ayer mismo que estaba súper nerviosa porque su madre le ha dicho que si no aprueba no podrá ir a una excursión en la que tiene mucha ilusión. Le pregunté por qué estaba nerviosa si siempre me dice que su madre no cumple nunca con sus amenazas. Me dijo que ella también lo había pensado pero que parecía que esta vez iba en serio. Me dijo que estaba muy enganchada al móvil y le dije que no la creía porque en casa con nosotros ni lo coge, ni lo lleva encima, y lo ve 1 o 2 veces al día durante apenas unos minutos. Me dijo que no sabe por qué cuando está con nosotros no lo necesita pero que cuando está en su casa está enganchada. Me dijo que lo mismo me lo devolvía en semana santa y le dije que no hace falta, que ella es capaz de hacerlo sola porque aquí no lo utiliza así que se preguntara qué es lo que hace que allí lo necesite tanto. Me dijo que lo pensaría.
A y M hablan tranquilamente de su pasado. Dicen que su madre les hubiera hecho la vida infernal con una custodia compartida. Dicen que es como vivir en dos mundos paralelos que no tienen nada que ver uno con otro. Yo siempre intento que sientan admiración por su madre en algún punto y que piensen que su madre se comporta así porque no sabe comportarse de otra manera. Si lo supiera, si le contaran el daño que les hace, no quiero creer que ella actuara así. ¿Qué le contarán a ella?
La ex sigue sin darles dinero de forma habitual y quejándose cada vez que le piden dinero porque claro, su padre no les da. Nosotros siempre les recordamos que su padre les pasa 200 euros a cada una a final de cada mes. Hemos hecho los números de lo que cuesta una casa, el mantenimiento de la misma, la comida y la ropa para que sean conscientes de que con 400 euros cada una, tienen más que suficiente para vivir y que incluso podrían tener paga. Siempre nos toca recordar que su madre y ellas no deben vivir con los 400 euros que pasa su padre cada mes, sino que ellas deben tener los 400 de su padre + los 400 de su madre (que se olvidan de esto) y que eso sería para ellas. Su madre debe aportar la parte de vivir de ella, como nosotros aportamos la parte de vivir nuestra. Es que la ex sigue quejándose de que con 400 euros no llega a fin de mes, a pesar de que sigue trabajando parte en negro y parte declarada. Mi marido siempre le recuerda que los 400 son de las niñas y que ella debe poner otros 400 para ellas y que aparte lo que ella necesite para vivir. Esto es lo que ella no tiene muy claro. Me sorprende que las ex piensen que los hijos se deben mantener sólo de la aportación del padre.
Ahora dicen muchas palabrotas... No entendemos por qué las deja hablar mal en casa. Nadie las corrige cuando hablan incorrectamente. Estoy aplicando varias estrategias al respecto.
Emocionalmente son muy como nosotros... Ahora me dicen que nunca les importó que cuando íbamos por la calle y las personas me decían "tus hijas" o a ellas "tu madre" refiriéndose a mi. Yo siempre les preguntaba si les molestaba porque o no corregía a la persona que nos hablabla o la corregía, siempre dependiendo de la cara que ellas pusieran. Siempre les explicaba que no soy su madre, que ni quiero ni lo pretendo ni nada por el estilo. Que las quiero "como si fueran mis hijas" sólo "como si", nada más.
