miércoles, 1 de abril de 2015

M cumple 15 años

Hace apenas unos días M cumplía 15 años. Cumplir 15 años siempre es algo especial. Si recuerdo bien, no pudimos disfrutar de ella en los 12 y los 13 puesto que decidió no venir con nosotros. Como no nos gustan los regalos materiales, siempre organizamos algo especial y en dos ocasiones lo hemos disfrutado sin ella. 

Nunca le reprochamos nada... sencillamente a la vuelta a casa de A, se enteraba de los planes. Llamaba varias veces durante el fin de semana para interesarse por lo que habíamos hecho o lo que estábamos haciendo. Curiosamente interesada pero con una presión tan fuerte por la parte materna que prefería permanecer allí. Y nosotros, sin duda... respetamos ese tiempo para ella tan necesario. 

Curiosamente, para sus 15 cumpleaños, me dice que le apetece hacer algo especial y que por favor se lo organice. Yo me quedé ojiplática y, a pesar del poco tiempo que nos quedaba para el cumpleaños y de mi escaso tiempo libre por motivos de trabajo, decidí organizarlo. ¿Cómo decirle que no?

Así que empezamos con los preparativos. Primero vinieron las preguntas: ¿qué te apetece? ¿qué tipo de actividad? ¿en familia o con tus amigas? ¿de poca gente o multitudinario? ¿aventura o relax? Ella estaba un poco abrumada ante tanta pregunta pero era su 15 cumpleaños y tenía que decidir. Así que me dijo que quería una actividad de aventura, con sus amigas pero que también con nosotros (sólo nosotros, no familia extensa). Así que me puse manos a la obra y organizamos un fin de semana en un pueblecito en un hotelito rural en el que se comía muy bien y practicaríamos rafting por primera vez para todos. Sus amigas super encantadas con la aventura puesto que pasaríamos una noche fuera de casa. No les contamos el plan hasta el mismo día del cumpleaños que, además, era sábado. 

Pero resultó que dos días antes de empezar la aventura, A se hizo un esguince en el tobillo imposibilitando que pudiera caminar. Con toda la pena de nuestro corazón tuvimos que decirle que se tendría que quedar en casa con su madre puesto que teníamos organizado el cumple en un lugar con muchas cuestas y ella no podría realizar las actividades. 

Al llamar mi marido a "la madre" para indicarle que no podríamos recoger a A porque teníamos un plan sorpresa para M que nos había pedido organizar el cumpleaños, la pregunta fue: "¿Que M os ha pedido organizarle el cumpleaños o lo hacéis vosotros porque queréis?". El tono cambió. Sin duda alguna, M no le había contado nada. 

Y así había sido. El viernes durmieron todas en casa tras una cena con el instituto (M y sus dos amigas C y J)  y el sábado madrugamos para la aventura. Nos levantamos, preparamos una tarta de donuts con una vela y les contamos el plan. Ellas encantadas y emocionadas. 

Nos subimos en el coche camino de nuestra aventura y como era el cumpleaños, la abuela materna de M llamó por teléfono. Fue una de las conversaciones más surrealistas de mi vida entera: "gracias abuela. Adiós". Fue entonces cuando M nos contó que su abuela estaba enfadada porque no les había contado lo de que nos había pedido organizarle el cumpleaños. Este capítulo de la abuela materna (y paterna) merece un episodio aparte porque tela marinera. 

El finde fue fantástico. Nos reímos un montón, hicimos muchas fotos... y lo pasamos bomba. Las crías encantadas y nosotros también. 

Lo que no fue tan bien fue la vuelta. M llegó a casa y ni su madre ni su hermana le preguntaron absolutamente nada. Ella se metió en la ducha y cabreada se puso a decirle a su madre todo lo que pensaba (sin que ella la escuchara, por supuesto). Al salir de la ducha, "la madre" y A empezaron a contar todo lo que hicieron el fin de semana. No hubo ni una pregunta sobre su cumpleaños. ¿Qué madre se preocupa más por ella misma que por los momentos vividos por su hija en su 15 cumpleaños? Pues la madre de A y M es así. Parece ser que horas después, A, sí fue capaz de preguntarle a su hermana qué tal lo había pasado. Imagino que la curiosidad le pudo. 

Curioso, sin embargo, que A nos comentó el martes siguiente tras el cumpleaños: "durante el fin de semana las tres amigas han tenido la misma foto de perfil en el Whatsupp". Así que... no preguntaron pero estuvieron bien pendientes de cotillear lo que ocurría. Triste, ¿verdad? M se sintió a su vuelta muy sola. 




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