jueves, 3 de septiembre de 2015

A y su madre

Ayer M me mandó un mensaje para decirme que A estaba muy nerviosa. Decía que no sabía cómo ayudarla o qué decirle porque al intentar saber qué le pasa, A se enfada y no quiere hablar. 
Le pregunté si A había hablado con su madre y le había contado todo lo que le hace sentir. M me dijo que no, que lleva 18 días intentando hablar con ella pero que en cuanto lo intenta, la madre se pone nerviosa y que no encuentra el momento. 
La verdad es que no entiendo cómo una madre se puede poner nerviosa cuando sus hijos le hablan de sentimientos. Evidentemente no es algo a lo que esté acostumbrada puesto que se pasan el día criticando a los demás o victimizando (es una forma de vivir) pero claro, cuando unas menores te reclaman atención emocional... ¿no se debería atender?
A empieza ponerse violenta. Mañana las recogeremos y nos volverá a tocar el estallido de la bomba a presión de vivir siendo alguien que no eres o ejerciendo contención emocional. No sé qué va a ocurrir cuando todo esto explote en casa de su madre. ¿O no explotará nunca? Porque en casa explota de forma de llanto y pena profunda, pero nunca agresiva. Pero M dice que la ve irreconocible... violenta. Es total y absolutamente normal; rabia, frustración, impotencia, no sentirse comprendido y esto unido a miedo provoca un gran dolor a A. 
La conversación con su madre debe tocar sencillos puntos pero totalmente complicados para A: 
- La ropa que le compra no le gusta. No quiere ver en su armario la ropa de otros que además no le sienta bien. 
- No quiere estudiar religión y el curso empieza en apenas unos días. La madre le dijo que esto era cosa del padre y que no es una decisión propia. A está harta de sentir que ella no puede tomar decisiones propias. Entiendo que su madre debe estar enfadada puesto que después de montarle la comunión.. pues que te diga que no quiere seguir estudiando religión... es duro de entender. Predecible totalmente. Uno debe educar y comportarse en el mismo modo. No se debe predicar con ir a misa y pasarse la vida haciendo daño a los demás en lugar de ayudando al prójimo. Triste entendimiento de la religión. 
- No quiere seguir estudiando música por decisión propia. Esto también le costó una bronca con su madre puesto que su padre ya le comentó hace años que la trompa no era el instrumento de su hija, sino la batería (tal y como ella quería). Curiosamente, nadie hizo nada para que ella tocara la batería y se tuvo que conformar con el instrumento que ningún niño quiso. Ella se pregunta por qué otros pudieron cambiar (según ella sus padres pelearon) y por ella  su madre no hizo nada por ella. 
- Las peques tampoco entienden por qué no pueden hablar nada con ella. Siempre se enfada y deja de hablarles... Terrible realidad.
- Quiere que vayamos a su festival de fin de curso del año que viene sin que su madre o la familia de su madre (sus abuelos) monten un espectáculo.
- Quiere que sus abuelos y su madre dejen de hablar de su padre y de mi. Dice que está harta... aunque creo que durante mucho tiempo ella ha participado en este tipo de debates o con silencio o apoyando. Esto es lo que hace realmente difícil que ahora mantenga esa conversación. 
Veremos qué nos encontramos mañana. A ha empezado a morderse los cuellos de las camisetas, a morderse hasta los dedos... y esto no ha hecho más que empezar. Durísima adolescencia le espera como no sea capaz de vivir conforme quiere vivir. 
¿Por qué algunas familias se niegan a hablar de sentimientos? ¿por qué es todo tan difícil para algunos peques?

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