miércoles, 11 de julio de 2012

Levantarse por las mañanas... un gran reto

Lo tengo claro. Si no estáis con nosotros o con alguien que os atienda en exclusiva, os ponéis enfermas. Ayer os fuisteis con mis padres tres horas y media y a la vuelta todo eran dolores, lloriqueos, tonterías. Es como si hicierais una regresión. No sé por qué os ocurre, pero os ocurre. Prometisteis que aunque volvierais tarde hoy no tendríais problemas para levantaros pero… la cosa no ha sido tan sencilla.

A se ha levantado como siempre, sin problemas. Sigue sin escuchar el despertador. ¿Alguien sabe cómo hacer que un niño de 8 años escuche un despertador? Estaba dormida profundamente pero en los 7 días que habéis madrugado, ninguno ha escuchado el despertador. A se levanta de la cama sin problemas, no hay nunca ninguna incidencia. Se levanta, se hace la cama, se viste… Hoy tenía los ojos malitos y un poco pegados con lagañas así que se los he lavado con manzanilla y le he dicho que se lave bien las manos porque están sucias y al tocarse los ojos, no mejoran.

M, sin embargo, sigue con sus numeritos matutinos. Es normal lo que hace, no es su culpa. Sabe que si reniega su madre la deja en casa y ella se sale con la suya. Nosotros por desgracia no tenemos vacaciones… ¡ya nos gustaría! Pero vuestra madre nos ha dicho los días de vacaciones el 15 de mayo por lo que no hemos podido organizarnos (ya que en la empresa hay que decir las vacaciones a principio de año). Aquí, de nuevo, las únicas perjudicadas sois vosotras. En esta casa hay cosas que no son negociables, como que tendréis que ir a la escuela deportiva toda la mañana hasta las 15.20 que os dejan salir solas. ¿Por qué? Pues sencillamente porque no vais a pasar toda la mañana en casa tiradas frente a la televisión como hacéis cuando estáis con vuestra madre. Aquí hay responsabilidades y comunicación y actividades. Es importante que os relacionéis, que hagáis deporte y que no os limitéis a estar tiradas en un sofá. A sabe que no puede negociar porque vuestra madre la obliga a ir a la escuela de verano pero M sabe que si reniega se sale con la suya y se queda en casa. Le encanta los culebrones. ¡Cómo no! ¿Qué hacer si pasas horas y horas sola en casa frente a la tele? En casa la tele está limitada y no precisamente para culebrones. ¿Qué enseñan los culebrones? Aysss, cuántas cosas que cambiar.

Vuestra madre realmente os hace un flaco favor. No hacer nada es mucho más cómodo que madrugar y tener actividades pero la vida debe ser algo más activa. Los fines de semana y por las tardes podéis descansar todo lo que queráis.

M ha preguntado a regañadientes esta mañana si la próxima quincena también tendrán que madrugar. Cree que es negociable pero ya le he dejado claro que no. Le he vuelto a explicar que tendrán que ir a la escuela deportiva pero que tienen opciones de no sufrir por las mañanas. Las opciones son las siguientes:

1.       Acostarse pronto por la noche.
2.       Demostrar que os podéis levantar solas cuando suene el despertador, es decir, si durante 3 días suena el despertador y os levantáis sin necesidad de adulto, dormiréis una hora más. De momento… habéis pasado totalmente del tema.
3.       Os quedáis con vuestra madre que ella sí consiente que estéis en casa sin hacer nada.

Las responsabilidades no son lo vuestro. Evidentemente nadie os lo ha enseñado. No sé qué ocurrirá la próxima quincena pero hoy vuestro padre os recordará que, gracias a vuestra madre, quizás el próximo año no tengáis que pensar si pasáis o no la tarde sin él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario